La Aduana: ese punto peligroso en el proceso de la importación

Pasar la Aduana, el proceso aduanero, puede que sea uno de los puntos más delicados y peligrosos del proceso de importación. Un problema en aduanas puede hacer que haya que destruir la mercancía, aunque no te lo creas, aunque sea tuya y hayas pagado 100.000 € por ella. Puede hacer que tengas que devolverla a origen y pagar los gastos del viaje. Puede hacer que la mercancía se quede retenida en el puerto de llegada durante meses y que te toque pagar una suma dolorosa de dinero en concepto de gastos de almacenaje…

La Aduana española es, directamente, un departamento de la Agencia Tributaria. En su misión de controlar que las mercancías que salen y entran en España cumplan con todas las normativas vigentes, se convierte a veces en un escollo que entorpece hasta las importaciones más simples.

La gestión logística, que es uno de nuestros servicios, comienza cuando el fabricante asiático tiene la mercancía lista para embarcar después de que haya superado la inspección final. En ese momento se generan la Commercial Invoice (factura comercial), y el Packing List (lista de mercancías). Unos días después, cuando la mercancía ya ha embarcado, la naviera genera el Bill of Lading (conocimiento de embarque), conocido como B/L.

Estos 3 documentos tienen a su vez sus propias pegas, el peso expresado en el Packing List debe coincidir con el peso expresado en el B/L, por ejemplo, o las partidas arancelarias expresadas en el B/L deben incluir todas las mercancías que viajan en el contenedor… El B/L tiene un Consignee, que son los datos del comprador y un Notify que son los datos de a quién se le notifica la llegada del contenedor al puerto de destino…

Según el procedimiento aduanero de importación, el comprador debe mostrar los documentos originales para despachar la mercancía, pero es práctica habitual que eso no se haga así salvo en casos muy excepcionales, cuando la mercancía son alimentos o algún producto peligroso. Lo normal es que baste con una copia enviada por correo electrónico al agente de aduanas para que despache la mercancía.

Hoy nos ha tocado un inspector que nos ha pedido documentación original para unos tubos de espuma que no tienen ni el más mínimo asomo de peligrosidad. Y como ellos son los que mandan pues nos ha tocado aguantarnos, pagar el coste de un courier desde China a España y esperar 4 días a que lleguen los documentos.

En fin, son los gajes del oficio. Solucionado y vamos a por el siguiente pedido.

By | 2016-12-15T18:21:45+00:00 Diciembre 15th, 2016|Uncategorized|0 Comments

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