El pasado mes de marzo y tras reclamación presentada por parte de la industria europea, agrupada en Eurofer, la Comisión Europea anunció la imposición de tasas antidumping de manera provisional durante seis meses de entre el 10,9% y el 25,2% a las importaciones de chapas de acero inoxidable laminadas en frío procedentes de China y de Taiwán.

El ‘dumping’ es la práctica de vender en los mercados exteriores un producto a un precio inferior al que ese mismo producto tendría en el mercado interior o por debajo de su coste de producción. 

Las tasas se han calculado en función del daño causado a la competencia y de la empresa. Algunos productores chinos y taiwaneses que han cooperado en la investigación no figuran en la lista de sancionados. Por otra parte, La Comisión Europea recuerda que estas medidas son provisionales y pueden modificarse una vez dada por terminada la investigación. A su vez, los implicados disponen de 25 días para solicitar la información necesaria y poder presentar sus alegaciones. Todo esto es el resultado de una investigación que la Comisión Europea (CE) inició en junio del 2014 tras recibir una denuncia de Eurofer en nombre de los productores, que acusaban a sus competidores asiáticos de vender con pérdidas en la UE.

Las importaciones procedentes de China y Taiwán crecieron el 70% entre 2010 y 2013, incrementado su cuota de mercado un 64%. Los precios eran inferiores en más del 10% respecto a la media europea, ocasionando «un importante perjuicio» desde junio del año pasado a la industria de la UE e impidiéndole alcanzar niveles razonables de rentabilidad, según indican desde la Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid). A lo largo de 2014 esas importaciones aumentaron de forma exponencial, con un crecimiento mayor del 200% y un aumento de su cuota de mercado del 180% respecto el año 2010.

Los productos planos en acero inoxidable l aminados en frío tienen una gran variedad de aplicaciones, por ejemplo, en la producción de aparatos electrodomésticos (interior de las lavadoras y lavavajillas), tubos soldados, aparatos médicos y en la industria agroalimentaria y del automóvil.

Desde Asia es fácil trabajamos para mantener al tanto de todos estos aspectos a nuestros clientes y para valorar las posibles consecuencias que de ello se derivan.