Una carta de crédito es una herramienta de pago que se rige de acuerdo a normas internacionales (UCP – Uniform Customs Practices). La carta de crédito es una de las formas de pago más utilizada en el comercio internacional. Este instrumento permite que una persona indique a un banco que concrete un pago a un tercero, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones. Es por eso recomendable utilizar la carta de crédito como forma de pago para importar desde China.
Tampoco hace falta conocer dichas normas en profundidad puesto que en la mayor parte de los casos utilizaremos su versión más simple, primero para no hacer aún más enfarragoso algo como un acuerdo comercial internacional que ya de por si lo es y segundo por no tensar las relaciones con nuestros proveedores exigiendo demasiados requisitos de cumplimiento.
El funcionamiento en si es bastante sencillo, el ordenante es el importador e indica a su banco que realice el pago de acuerdo a ciertas cláusulas. La entidad bancaria, por su parte, asumirá las obligaciones sólo a partir de recibir cierta documentación, como la factura de compra, certificados aduaneros, etc.
Cabe destacar que el ordenante es, de todos modos, quien concretará el pago al final del proceso. El receptor de este pago, por su parte, será nuestro proveedor en China.
Como ya hemos comentado en varias ocasiones el problema fundamental cuando trabajamos con Asia y más concretamente China es de confianza, nosotros no nos fiamos de los proveedores chinos y ellos no se fían de que nosotros les paguemos. Desconfianza que una carta de crédito la puede minimizar. Nosotros estaremos más seguros sabiendo que si el proveedor no cumple con todas las cláusulas exigidas en la carta de crédito nuestro banco no pagará a su banco y por otro lado el proveedor tiene una garantía de que si cumple los requisitos y presenta los documentos correctamente, el banco emisor tiene la obligación de pagar a su banco.
Los especialistas afirman que, gracias a sus características, la carta de crédito es el mecanismo más seguro en el comercio internacional, al minimizar el riesgo en el cobro. Existen dos bancos involucrados (uno en el país de quien importa y emite la carta, otro en la nación del exportador que recibirá el pago) y el pago sólo se materializa cuando el comprador recibe aquello que se acordó.
Al principio, cuando no sabemos ni rellenar una podemos recurrir a nuestro banco ya que la mayoría tienen plantillas en las cuales nosotros sólo tenemos que rellenar las diferentes cláusulas y las diferentes fechas de embarque y presentación de documentos.
Las cláusulas más importantes dentro de la carta de crédito suelen ser las referentes a los plazos de entrega. Podemos exigir a nuestro proveedor que la mercancía este en el buque en una fecha determinada, incluso exigir unos cumplimientos de plazos intermedios.
En cuanto a los documentos básicos que se deben exigir para realizar el pago a nuestro proveedor son el Bill os Lading (BL) y la factura original. En el BL es donde aparece la fecha de embarque que es la fecha que utilizamos para saber si nuestro proveedor ha cumplido con la cláusula referente al plazo y para determinar los pagos si éstos son diferidos (30, 60 o 90 días). No obstante, lo normal es que el pago sea a la vista. Es decir, nuestro banco pagará al proveedor en el momento que reciba los documentos en su oficina y estén todos conformes. De no ser así nuestro banco no pagará al proveedor y nosotros no podremos retirar la mercancía del puerto.
Aparte de la factura original y los BL se pueden pedir documentos adicionales como puede ser un documento de inspección de calidad que realice una empresa externa y garantice que la calidad de la mercancía es conforme a lo acordado entre las partes. En Asia es fácil somos especialistas en controles de calidad y podemos ayudaros en esta parte del proceso para garantizaros que lo que se embarque sea exactamente lo pedido.





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