Jin tian ke ren hui bi jiao duo, da jia dong zuo yao kuai yi dian! Zuo tian XiaoWang bu xiao xin zuo cuo le, da jia yi hou bi mian zhe yang de cuo wu! Jin tian zao ban de ren jiao dai hao gong zuo hou ke yi zhun shi xia ban, wan ban de ren que bao gong zuo wan cheng hou zai li kai!
¡Hoy van a venir muchos clientes, tenéis que hacer el trabajo deprisa! ¡Ayer la señorita Xiao Wang cometió un error, no cometáis los demás el mismo error hoy!¡Hoy no podemos dejar el trabajo sin terminar, algunos saldréis antes y los últimos se asegurarán de que todo el trabajo se quede hecho!
Estas son las cosas que pasan por China sobre las diez de la mañana cada día, cuando en España aún son las cuatro de la mañana. El jefe o, casi siempre, jefa, sacan a los empleados a la calle y les alientan para que hagan bien el trabajo del día. Me sorprendió la primera vez que lo vi y me sigue gustando cada vez que lo vuelvo a ver. Disciplina china.
Me pasa igual con la cultura japonesa, con esos pequeños ritos que conforman el día a día. Todos tenemos ritos, en cualquier circunstancia, en cualquier país. Somos circadianos, nuestra fisiología tiene ritmos y ciclos. Eso somos, no lo podemos evitar. Y a mí los ritos que me gustan, de entre todos los posibles, son esos en los que se expresa un respeto por algo, un agradecimiento pacífico, una alegría cotidiana.
La arenga de arriba es mucho más amigable de lo que parece cuando se lee. Ellas y ellos se ríen cuando los observa un laowai (extranjero) como yo. Son conscientes de que están haciendo un poco el payaso, pero qué más da, es divertido en el fondo.
Y después trabajan y lo hacen muy bien, en mi opinión. Los chinos son muy polifacéticos en el trabajo. Aprenden rápido y son concienzudos y meticulosos. Recuerdo un día, paseando por Liulichang en Beijing, que es una calle llena de tiendecitas de artesanos, que mi mujer y yo nos quedamos boquiabiertos, viendo a un anciano hacer un dibujo y escribir un poema, en la piedra de un anillo que no tendría más de seis milímetros de lado, con un pincel ¡de un solo pelo! Utilizaba una lupa gorda para ver lo que estaba haciendo y entendimos a la perfección que lo que estábamos presenciando era un trabajo de chinos. Cuando en español utilizamos esta expresión no somos conscientes de lo acertada que es : )
Editado: Me recuerda mi mujer que no escribía sobre una piedrecita, sino ¡sobre un grano de arroz!





¡Gracias Rafa! : ))
Fuerza y mucha suerte en esta andadura.
¡EMPRENDEDORES!
Mucho ánimo
Por cierto, la web está muy chula
un saludo